Artista en chatarra, “amor al arte”

 PASIÓN. Marcelo Patty Pacosillo, tiene 29 años, de profesión metal mecánico,  estudia sociología en la Universidad Pública de El Alto. Su principal talento es convertir los desechos de hierro en objetos decorativos.

De pequeño no le llamaba la atención el arte, comenzó a descubrir su habilidad cuando trabajó con metal. Minucioso, observaba cada uno de los pedazos  que iban desprendiéndose de su trabajo, así fue que decidió poner en marcha su imaginación, para transformar los pedazos de hojalatas.

“Desde los 18 años  comencé  participando en  talleres, eventos de arte, dibujo, escultura, serigrafía, y esas cosas, para aprender más sobre algo que estaba llamando mi atención”, explica.

Marcelo es tímido y de palabras cortantes, pero cuando se refiere a sus trabajos y al proceso de creación que sigue para realizar alguna obra manifiesta que la creatividad es lo que más usa cuando ve residuos metálicos.

“Cuando quiero realizar una obra se me viene a la mente algo y luego veo los retazos de fierro y lo demás es sencillo, poco  apoco se arma lo que tengo pensado en mi cabeza”, agrega.

Emocionado comenta que su hijo de dos años lo ayuda a recoger piezas de metal de su taller, pues cuando lo ve se da cuenta del trabajo que realiza su papá.

Sus padres y amigos no le veían  futuro en su intento por convertirse en artista, alegando que no se puede vivir de arte, pues no hay trabajo.

“Aunque tienen razón, todo lo que hago es por amor al arte, nada más”, señaló.

¿Qué es el arte para ti?

El arte no debería ser cobrado, con mi grupo denominado “El Taller”,  somos alrededor de treinta personas, realizamos manifestaciones artísticas en la calle, barrios;  en especial los fines de semana.

¿Es difícil trabajar con metal?

No, lo que cuesta es conseguir la chatarra, antes encontraba en la calle, en todo lugar, ahora ya todo tiene precio. El armado no es tanto y no lo hago por dinero sino por amor al arte.

¿Cómo ves el arte en El Alto?

No hay mucho apoyo. Yo veo  a muchos artistas vendiendo su trabajo en la calle. Los centros culturales son los que  más nos colaboran.

   

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *