Villa Ingenio, zona revolucionaria

MULTICULTURAL En el barrio hay vecinos de provincias y mineros relocalizados que conmemoran a los muertos y heridos que dejó el levantamiento armado.

La zona de Villa Ingenio, unidad vecinal uno, está ubicada en el distrito cinco de la ciudad de El Alto, se encuentra a seis cuadras de la ex tranca de Río Seco,  fue fundada el 18 de febrero de 1978.

Sólo cuatro casas habitaban el lugar, ahora viven más de cinco mil personas. Su plaza central, Elizardo Pérez, es testigo silencioso de los hechos que ocurrieron la tarde del 12 de octubre de 2003.

Los fundadores son, Huascar Paredes,  Gabriel Villca Dávalos y Ángel Condori, quienes vendieron los lotes principalmente a los aimaras que venían de las  provincias.

Esta zona alberga en sus tierras habitantes de varias regiones de la ciudad de La Paz, entre ellas Omasuyos, Camacho, Los Andes; como también a ex mineros relocalizados.

“Desde que se empezaron a construir las primeras casas de adobe hasta ahora ha cambiado mucho”,  señala Willma Villca, de 39 años. Sus remembranzas apuntan a la infancia donde solía ver muchos lagartos merodeando el lugar.

Lucio Bautista Callisaya (56), recuerda que hace aproximadamente 20 años este sector se dividió en cuatro secciones, para su mayor organización.

“Somos descendientes de los Ponchos Rojos”, señala con orgullo Bautista.

Participación en Octubre Negro

Según los relatos de varios vecinos del lugar, la tarde del 12 de octubre de 2003, varios militares armados llegaron a la zona en tanques de guerra, segundos después, empezaron a disparar a hombres, mujeres y ancianos, sin medir fuerzas. La gente comenzaba a caer, la fatal escena dio como resultado más de 23 muertos y un sin fin de heridos.

Más tarde, el surtidor que estaba ubicado en la ex tranca fue incendiado, muchos vecinos creen que fueron los mismos dueños subordinados a la decisión de los gobernantes de ese entonces, otros dicen que fue un accidente provocado por las balas perdidas.

“Las personas estaban botadas en las calles, no se les podía ni trasladar al hospital, que antes era  Prosalud, este no abastecía. Cuando pasó el accidente del surtidor de la ex tranca sucedió igual, trajeron aquí a los heridos”, recuerda Valentina Quispe”, vecina del lugar.

Ernesto Mamani, cuenta que cuando no se contaba con medicamentos, la gente sacaba algo de su botiquín para alivianar el dolor de los heridos, el único centro de la zona no se daba abasto y sólo había un doctor.

73 ataúdes, que correspondían a los muertos de todo el distrito cinco, fueron velados en la plaza central Elizardo Pérez,  dos días, exigiendo justicia y la renuncia del ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada.

Willma Villca, que en la época tenía 23 años, comenta con lágrimas en los ojos que vio como los tanques empezaron a disparar, la escena del hecho era parecida a la de una guerra, sólo que era una masacre, porque los ciudadanos  no teníamos armas.

“En ese entonces era parte del comité por el gas, y decidimos que si el Presidente no renunciaba íbamos a cortar los servicios básico, ya estaba todo planificado, pero renunció ese mismo día”, comenta don Lucio.

Opiniones 

Wilma Zoraida Villca Inturias

“Todos salimos de nuestras casas a defendernos, queríamos ser parte de la lucha, era muy triste ver tanta gente muerta y herida”.

Lucio Bautista Callisaya  (presidente de la zona Villa ingenio, unidad vecinal 1)

“Gracias a esta zona se ha expulsado a los neoliberales,  estábamos cansados de los impuestazos, privatización, enajenación de nuestros recursos naturales, la rabia era mucha. Ahora queremos por lo menos un monumento para recordar a nuestros caídos. ”

   

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